jueves, 18 de marzo de 2010

Culpable


Cuando sea grande quiero ser como Touré Yay(Sokoura Bouake), por el apellido nada más, por dificultarme un poco. Pero si me torno imposible, les pido disculpas de antemano, es sólo un antojo que vislumbro para mi vejéz. En realidad lo único importante en la vida es no poder echarle la culpa a nadie de nuestras decisiones, mucho menos de nuestro destino; todo lo demás, en el fondo es poca cosa.

Al hilo de esto, pensaba qué pasaría si la culpa de todo fuera de los otros, que significado tendríamos.  Que triste sería no tener la culpa de nada, ni siquiera de habernos equivocado; ser, de una vez por todas y como se debe, culpables. Aunque algo menos grave, pero quizá un tanto peor, es no haber tenido la culpa de los éxitos. "Dicen que me caso", decía mi padre que decía un amigo suyo en el Buenos Aires de los años 50. Lo decía en serio, era una voz que corría por el barrio. Se decía; mientras él no estaba muy al tanto del tema. Y se casó.

Qué pasaría si Messi hiciera goles porque se lo hubieran sugerido, un altavoz en el estadio, que en medio de la jugada maestra dijera "¡ahora Lionel, ahora!". O, si Rajoy dijera lo que dice sin convencimiento propio, sino por seguirle el paso a Esperanza; pero sin ninguna esperanza. Después me vinieron a la cabeza infinidad de personajes, países, vidas y dialécticas. Y por un momento pensé que no era culpable de nada. Pero igual me puse a escribir.

3 comentarios:

Pombolita dijo...

Estás muy filósofo Nico, con las culpas propias y ajenas...
Yo creo que en el principio sólo hay una decisión personal equivocada o no y después las decisiones de los otros, de los que cuentan en tu vida, tú familia, tu jefes,etc.,equivocadas o no, se van entretejiendo con la tuya hasta que ya no sabes de quién es la culpa de ti, de mi, de él, de ella, de todos...
Quizás el truco es saber convertir, de cualquier error, un acierto.
Como la vida es una constante decisión, más nos vale dedicarnos a esta opción y olvidarnos de la culpa...

frankieherrero dijo...

Como decía Tato Bores: "Qué flor de guacho que resultó ser El Otro...!"

Noelia Jiménez dijo...

Lo malo de todo esto es que, efectivamente, hay que gente que hace porque dicen...