sábado, 18 de abril de 2009
Detrás de la ceremonia
y se armó un moño del tamaño de un limón.
Lo cubrió con una pequeña red negra elástica
y empezó a pincharlo con unos ganchos para sujetarlo.
Después completó con seis horquillas el resto de su cabello.
Su cuerpo casi no tenía curvas
y su cara estaba francamente minada por el acné.
Pero su encanto era suficiente.
jueves, 16 de abril de 2009
La flor del mal

Pero yo creo que si les sucediera algo malo no hay que alegrarse. Me plantaría ahí el primero, les donaría mi sangre, les daría de comer en la boca, observaría su desnudez con serenidad; el rostro de una vejez implacable, solitaria, de la que nadie sentiría necesidad ni culpa.
miércoles, 8 de abril de 2009
Tragar en seco
Eramos cuatro pero hablábamos de la soledad, esa que se siente cuando uno (no) esta acompañado. Anthony dijo que le gustaba el Duero asi que para centrar las cosas yo pedí un Arzuaga de esos que había conocido una noche en Valladolid. Paulina y Helen tramaron el resto: surtido de quesos, ensalada y un par de tostas. Anthony y yo nos miraramos y pensamos... hay que joderse.
Helen se descolgó con que a su amigo el majo, guapo, con casa y coche le costaba mucho encontrar pareja a los treinta y pico. Anthony no dijo nada. Paulina aportó que por más medallas que tenga, un chico solo de esa edad es etiquedado inmediatamente de sospechoso (el famoso por algo será). Entonces Anthony dijo que una chica también levanta sospechas si continúa sola en esa etapa de la vida (la otra famosa etiqueta pero del otro lado). Helen y Paulina sumaron que las chicas en ese terreno lo tienen peor. Anthony y yo no supimos por qué.
Yo ofrecí por cortesía pero en realidad quería llenarme toda la copa y acabar con lo que quedaba del Arzuaga de una vez, incluídas las etiquetas. Tragué.
Dije que entendía perfectamente a la gente que por ciertas circunstancias había elegido protegerse, pero que después de un tiempo, si sigue ahí, en el fondo, sabe a lo que se atiene. Que el problema es que la gente no quiere problemas y que sigue buscando seguridades donde no las hay. Y al final, eludiendo problemas y buscando seguridades para no perder, pierde.
Volví a tragar, pero ya no quedaba más Arzuaga.
Vídeo: Ricardo Darín en El hijo de la novia, de Juan José Campanella (2000)
domingo, 29 de marzo de 2009
De un noble potrillo

la España profunda, la niebla matinal,
el olor a campo peinado al costado.
Hacía tiempo que no se detenía el tiempo,
cuando me mostró la lengua, cuando enseñó los dientes,
en el pan fresco y en los chicos inocentes.
Y movía las orejas, porque al atardecer,
todavía quedaba la gloria de un cabrito,
asado como debe ser.
(Foto: Nico) Otero (Piloña) Asturias
viernes, 27 de marzo de 2009
Se deja

Se sabe, todo tiene un porque, un entramado invisible. Hacía más de 20 años que no le ponía las manos encima.
Pero ahora es distinto. No es lo mismo darle al vacío todos estos años. Parecía tan fácil... Hay que estar ahí arriba y darse cuenta de que aquello no sirvió para nada, no aportó técnica, sólo ensanchó las venas, aceleró el ritmo, exacerbó el sentimiento. Recién ahora se deja.
sábado, 7 de marzo de 2009
Protestar antes de saber

Pero la educación oficial española, se apura en informar tempranamente de estos derechos, mientras no tiene ni idea de cómo hacer ejercer las propias y más básicas obligaciones.
Ahora me pregunto cuál es la idea de enseñar a ejercer estos derechos así, porque obviamente el que optó por ejercerlo es quedándose en casa viento tele, a hacer el vago. La única contrapartida válida y seria a aquellos que decidieron faltar (dudo que con criterio) es que ese día en la escuela haya un día de clase normal, así haya ido un solo chaval. Lo contrario es tratarlo de estúpido y desde muy temprana edad.
(Foto: Nico)
El Plan Bolonia consiste básicamente en una serie de medidas tendientes a homologar la carga horaria y los planes de estudio de las carreras universitarias de los estados de la U.E. a la vez que orientarlas a las demandas del mercado. Como toda reforma, por supesto, tiene cosas buenas y malas.
sábado, 28 de febrero de 2009
El siervo macho
Yo vivo en un país multicolor, en un edén, rodeado de mujeres, donde gracias al último ajuste de plantilla he quedado atrapado como el único representante del género masculino. Trece mujeres, el periodismo y yo. Nunca me había pasado una cosa así ¡Hombre de Dios!
Por un lado ¿qué hombre no soñó (sueña) con estar rodeado de mujeres? por el otro, como un niño que crece, necesito un referente masculino al lado, alguien que grite un gol, que discuta de política, que diga tacos de vez en cuando y que no hable, sino que mire mujeres. El mandato divino parece ser algo así como te arrastrarás por una redacción y verás mujeres todos los días de tu vida. O la dieta de la manzana.
Así que me hice amigo del ciervo, él es el único referente que tengo de un ser vivo macho en un radio de cinco metros a la redonda. En el fondo es triste, porque ni siquiera es un ciervo sino una imagen de este. Todo lo demás es sexo femenino: las periodistas, la cafetera, la puerta, la ventana, las impresoras... El ordenador no me vale porque para mi es la computadora.
Sería triste hacerme amigo de el papel, el papel en blanco, aunque es el único que de verdad puede entenderme. No soy más que un siervo.
(Foto: Nico) A mis compañeras, con cariño.